Liderazgo a través de la Contracción
Iniciamos la lectura del cuarto libro de la Torá traducido al castellano como Números que comienza once meses después de la revelación en el Sinaí (Éxodo 19:1), y un mes después de la finalización del Mishkan. Lo que sigue es una serie de acontecimientos apasionantes que marcan y explican una ¿inesperada? travesía de cuarenta años por el desierto que culmina en las estepas del Moab, al este del río Jordán, justo antes de la muerte de Moshe. De ahí que el nombre hebreo del libro, Bamidbar, literalmente, En el Desierto, le de contexto y sentido a la magnitud del relato.
El título Números, que deriva de las antiguas traducciones griegas y latinas de la Torá, enfatiza un único aspecto del libro: el censo repetido dos veces al Pueblo de Israel (capítulos 1 y 26) y dos veces de los Levitas (capítulos 3-4). De hecho, tres de estos censos aparecen en nuestra parashá y constituyen la mayor parte de los preparativos previos a la partida de las cercanías del monte Sinaí. Además, la parashá describe la disposición de las tribus alrededor del Tabernáculo que no es un dato menor en relación al aspecto comunitario.
Un midrash inusual que me parece oportuno, consideró profundizar en el tema del liderazgo que aseguraría el éxito en la travesía por el desierto. Di-s había puesto al frente de los Israelitas no a uno, sino a tres líderes cuyas virtudes combinadas servirían para satisfacer todas sus necesidades básicas. Di-s colmó a Israel de maná gracias a Moshe, los protegió del calor del sol con nubes gracias a Aarón y les proporcionó un pozo de agua gracias a Miriam. Una lectura atenta de varios textos bíblicos sugiere que no nos enviaron al Desierto sin provisiones (Bamidbar Rabba 1:2)…
El midrash ofrece una visión del liderazgo en la que el poder se comparte. Su autor se muestra muy reacio a otorgarle a Moshe autoridad exclusiva, a pesar del hecho innegable de que, por lo general, Di-s se comunicaba solo con Moshe antes y después del Sinaí. Sin embargo, el midrash afirma que Aarón y Miriam gozaban del mismo favor ante los ojos de Di-s. No todas las bendiciones divinas fluyeron a través de la persona de Moshe… Un gobernante con poder absoluto a menudo carece de la sabiduría necesaria para gobernar y siempre corre el riesgo de abusar de él…
Los cabalistas del Zafed, en siglo XVI, imaginaron que antes de que Di-s pudiera crear el cosmos debía retraerse o contraerse. Si EL y el espacio eran idénticos, no habría vacío alguno en el que pudiera crearse el cosmos. De ahí la necesidad de la contracción divina para dar origen al vacío que llenaría el universo. De esta proposición teológica, me animo a tres conclusiones:
En primer lugar, intelectualmente, los líderes deben adquirir el hábito de la concentración para liberarse del bombardeo de distracciones. Sin el silencio que se logra mediante la introspección, la voz interior jamás se hace audible. La sabiduría para discernir y la energía para crear fluyen del pensamiento solitario. Como Moshe, cada uno de nosotros debe encontrar y generar, su espacio interior donde escucharse y escuchar los ecos de la eternidad.
En segundo lugar, a nivel de gestión, un estilo de liderazgo sin la confianza para negociar y delegar resulta asfixiante e ineficiente. El mismo Moshe carecía de ella al principio. Cuando su suegro, Itro, lo vio intentando resolver todas las disputas por su cuenta, se lo señaló. Tendemos a preservar nuestra autoridad negando, a menudo, a otros la oportunidad de participar, crecer y empoderarse. Negociar implica dar cabida a otras posturas, ser flexibles. Esta conducta amplía el horizonte de un líder y de quienes dependen de él.
Finalmente, desde una perspectiva psicológica, el Tzintzun trata de la reducción del Yo. El poder no debe darnos la ilusión de ser omnipotentes o infalibles. En el gran esquema del universo nuestra importancia es modesta y efímera. Esa comprensión fue la que hizo de Moshe el más humilde de los líderes (Números 12:3).
El Sefer Números o Bamídbar trata no solo de la transformación personal y comunitaria, del pasaje de La Esclavitud al ejercicio de la Libertad en Plenitud, sino, también, sobre la profunda naturaleza del liderazgo.
Y la razón por la que Moshe finalmente prevalece contra todo pronóstico es porque personifica el poder espiritual del Tzintzun.
El Liderazgo a través de la Contracción…
Shabat Shalom Umevoraj
Sandra Leb Epstein









