Emor nos habla del tiempo, de las grandes fiestas del pueblo de Israel, y dice: “moadei Adonai asher tikre’u otam” , “los tiempos de Dios que ustedes convocarán”.
Los comentaristas explican algo clave y dicen: son ustedes quienes los declaran. Incluso si existe un calendario celestial, la santidad del tiempo acá en la tierra depende de vos.
No alcanza con marcar una fecha. Se trata de darle contenido, sentido, hacerlo distinto, vivirlo distinto.
Porque no todo momento es sagrado, pero cualquier momento puede volverse sagrado si lo sabés mirar así.
El judaísmo no te pide solo creer en lo sagrado, te pide crear espacios en el tiempo donde lo sagrado pueda aparecer.
Dios crea el mundo,pero el significado del tiempo lo construimos nosotros. Por eso Shabat, un Jag u otro tiempo o evento en tu vida, puede ser un día más o algo completamente distinto,si te animás a transformarlo.
Shabat Shalom.
Sem. Mati Bomse
