En Parashat Koraj Moshé enfrenta la rebelión liderada por Koraj, Datán y Aviram, quienes cuestionan su autoridad y la de Aharón. Frente a estas acusaciones, Moshé responde con humildad y honestidad; no busca defender su posición por interés personal, sino demostrar que actúa siguiendo la voluntad de D’s, enfatizando que nunca utilizó su liderazgo para beneficio propio ni abusó de su poder.
En la Haftará de esta semana, el profeta Shmuel se dirige a Israel después de la instauración de la monarquía y le pregunta al pueblo si alguna vez abusó de su poder tomando lo que no es suyo, oprimiendo a alguna persona o aceptando sobornos y el pueblo lo niega.
Hay una relación entre ambos líderes de Israel, Moshé y Shmuel presentan un modelo de liderazgo basado en la integridad, la humildad y el servicio al pueblo. Ambos se someten al juicio de la comunidad y pueden afirmar con tranquilidad que han actuado con honestidad y desinterés personal. Los dos recuerdan al pueblo que el verdadero liderazgo en Israel implica responsabilidad ante D’s y compromiso con el bienestar colectivo, y no la búsqueda de prestigio o beneficios propios.
Moshé y Shmuel resaltan que la tradición judía valora a los líderes que ejercen su autoridad con ética y humildad, nos enseñan que el poder debe estar acompañado de honestidad, transparencia y dedicación al servicio de los demás.
Su ejemplo nos invita a creer que es posible ejercer un liderazgo basado en valores, respeto y responsabilidad. En un mundo donde muchas veces el poder se asocia con el beneficio personal, ambos nos recuerdan que la verdadera grandeza reside en servir a los demás con humildad e integridad.
Que su mensaje nos ayude a construir una sociedad basada en la justicia, la humildad y la confianza renovando la esperanza de un futuro en el que los valores de la Torá guíen nuestras acciones y nos ayuden a acercarnos, juntos, a un mundo mejor.
¡Shabat Shalom!
Debi Fridman
