“Confianza para escuchar una nueva voz de esperanza”, por Seba Cabrera Koch.
HAFTARÁ SHLAJ LEJÁ
Comentario a Iehoshua / Josué 2:1–24
Recuerdo que no fue hace mucho, durante un ciclo virtual de formación para dirigentes de Masorti AMLAT, una de las consignas proponía dividirnos en pequeños grupos, para intercambiar ideas sobre un concepto central: expresar una visión de lo que creíamos que nos depararía el futuro judío. Hubo debate, por supuesto; pero lo llamativo es que, en lugar de palabras de elogio y esperanza, lo que salió de la boca de la mayoría fueron preocupaciones y temores conocidos: el problema de la asimilación, los matrimonios mixtos, cada vez más familias se distancian de las instituciones judías, el antisemitismo, la escasa oferta de educación judía para adultos… La lista era larga y legítima. En ese momento, parecía que habíamos silenciado el llamado a imaginar otra realidad posible.
Tal como enseña el Rab. Israel Salanter “el más imponente sonido del universo es el que hace aquel que logra cambiarse a sí mismo, y entonces, crece”. Después de escucharnos, nos tomamos unos minutos de reflexión y continuamos la experiencia grupal con una convicción: sabíamos que debían aflorar las voces esperanzadoras.
Tanto los comentarios a la parashá como a la haftará que nos convocan esta semana, son un espejo que nos interpelan acerca de nuestras actitudes: asi como en la porción semanal de la Torá (Números 13:1-15:41), Iehoshua y Caleb se pronuncian en contra de los informes inverosímiles de los otros diez espías, en la haftará (Josué 2:1-24) la figura de Rajab (*) se acrecienta al arriesgarse para ayudar a los benei Israel a infiltrarse en la ciudad de Ierijo.
En ambos episodios, los protagonistas tomaron decisiones que desafiaron la lógica imperante, negándose a aceptar que la “realidad” tenga la última palabra.
Si el informe de los diez espías desnuda la baja autoestima y, quizás lo más devastador, una aplastante falta de confianza que impidió a los israelitas entrar en la Tierra Prometida; es justamente la confianza de Rajab la que nos permite escuchar una nueva voz de esperanza, aquella que nos moviliza a hacer posible un futuro diferente.
Tenemos tanto para seguir aprendiendo de quienes nos precedieron. Y tenemos tanto para aprender de los jóvenes que nos siguen mientras van consolidando sus primeros pasos en la identidad y el liderazgo judio.
Adolescentes aprovechan los espacios de peulot para expresar sus ideales más profundos, reavivando el llamado profético a la justicia social y el tikun olam.
Padres de nenes de gan, de shule y adultos de todas las edades accedemos al aprendizaje judío a través de múltiples formatos, canales y plataformas.
Libros de PJ Library, ediciones de VHK y las iniciativas de las principales instituciones llegan a las comunidades del interior, y se transforman en un vehículo vital de vida judía en cada familia.
Espacios de voluntariado esperan con ansias volver a resonar con el bullicio de la vida comunitaria.
A lo largo y a lo ancho del país, cientos de azkanim y profesionales de kehilot e instituciones judías se esfuerzan semana a semana para mantenerlas activas como espacios dinámicos, manteniendo la llama del iaadut encendida.
Quizás estas voces representen las uvas que cuelgan en racimos ante nosotros. Abundantes, sustanciosas, pero sobre todo sostenidas por la fuerza de muchos. Quizás esta fue la esperanza encarnada en el hilo púrpura de Rajab, un camino de regreso, que nos une a todos a la misma historia.
Beezrat H´, con la ayuda de D-s, nos encaminamos hacia un futuro desconocido e incierto, pero sin dudas, prometedor. Espero que podamos avanzar como Pueblo hacia ese futuro con esperanza y visión. Depende de nosotros.
¡Shabat Shalom amigos!
Sebastián Cabrera Koch
Bibliografía, notas y lecturas recomendadas:
- Cabrera Koch, S. Una breve semblanza de Rajab, la mujer que se reconstruyó a sí misma. 2024 © Radio Jai
- Iehoshua / Josué 2:1–24, texto y comentarios. 2026 © Sefaria
- Kushner, S. Spiritual Authenticity. 2015 © Reform Judaism
- Levy, Y. Haftara Parashat Shelaj Leja. 2026 © Judaísmo Hoy
- Lichtenstein, M. La figura de Rajab. 2026 © HaTanakh
(*) La definición de Jazal, nuestros Sabios de Bendita Memoria, acerca de que Rajab se convirtió al judaísmo es la contundente manifestación de su elección por el mundo del pueblo de Israel y sus valores. Los Sabios destacan que Rajab no solo se separó de su pueblo: contrajo enlace con Iehoshua y entre sus descendientes hubo profetas y sacerdotes. “Rajab, la prostituta, se casó con Iehoshua. Ocho profetas que eran sacerdotes, descendieron de Rajab, la prostituta, y ellos son: Neriá, Baruj, Sharia, Majsaia, Ayrmiiá, Jilkiá, Janamel, Shalum” (Meguilá 14b).









