Del Sacrificio a la Proximidad.
por Seba Cabrera Koch.
Haftará Vaikra: Comentario a Ieshaiahu (Isaías) 43:21-44:23
Esta semana comenzamos Vaikra, el Libro del Levítico, cuyas páginas representan, sin duda, un desafío para el lector moderno: a simple vista, puede resultar difícil encontrar un significado al concepto de sacrificar animales, rociar su sangre sobre un altar y quemar su carne. Puede parecer absurdo, y hasta herir susceptibilidades en algunos.
El Rab. Harold Kushner Z´L explica que “muchos solemos visualizar el mundo como si tuviera dos aspectos: el de lo santo (lo religioso) y el de lo profano (lo cotidiano, lo no religioso)”. Para ilustrar este punto, cita al teólogo Martin Buber, que enseñó que “la verdadera división es entre lo santo y lo que todavía no lo es. Todo lo que hay en el mundo de Di-s puede ser santo si uno comprende su santidad potencial”.
¿Qué pretendían los israelitas con el sacrificio de animales? Quizás, sencillamente buscaban trascender lo conocido, conectarse con aquello que no podían comprender.
Esta semana, a propósito de la haftará que nos convoca, me reencontré con un ensayo de 1893 titulado “Sacerdote y profeta”. Aquí, el intelectual judío y fundador del Sionismo Cultural Asher Ginzberg (1856-1927), mejor conocido como Hajad Haam, analiza la diferencia entre el Cohen-sacerdote y el Naví-profeta.
Hajad Haam utiliza estos dos arquetipos para representar dos ideales: el profeta que clama por la justicia social y el sacerdote que busca la estructura, el ritual y el orden. Cada uno tiene su lugar y propósito, pero ambos buscan conectar con la dimensión que los trasciende, en una búsqueda de cercanía con D-s y su mensaje.
Así como el Libro de Levítico comienza con la palabra Vaikra, “y [D-s] llamó” (Levitico 1:1); la Haftará (la porción de los profetas) para esta parashá, declara: “Este pueblo que formé para Mí, para que cuenten Mis alabanzas” (Isaias 43:21). D-s llama a un ser humano, un concepto extraordinario y desafiante desde la primera palabra, y le da un propósito.
Todo se trata de comunicación. Y la comunicación se trata de cercanía. La palabra en hebreo para sacrificio, korban, significa “acercar”. Ya sea a través del lenguaje de los korbanot en el pasado, o mediante la tefilá (la plegaria) en el presente, el ser humano sigue en búsqueda de esa proximidad.
¿Cómo logramos la cercanía con D-s? Y más aún, ¿cómo la logramos entre nosotros, con ese “próximo”? No lo sé, sinceramente, pero sin duda cada vez que intentamos tender puentes hacemos posible esa cercanía, ese llamado, para escuchar y ser escuchados, para reconocer y ser reconocidos. Un llamado, para dar lugar y entidad a un Otro. Un llamado, para construir Comunidad.
En un mundo fragmentado, el mensaje de esta semana es ese llamado, una invitación a reconstruir el pedacito de mundo que nos toca habitar, sobre la base de la responsabilidad mutua y el acercamiento a lo Divino. Beezrat H´ que podamos transformar el “sacrificio” en una verdadera “proximidad”, elevando cada dia, nuestra existencia cotidiana a la categoría de lo sagrado.
Shabat Shalom umeboraj!
Seba Cabrera Koch
Bibliografía / Lecturas sugeridas
-Avruj, A. Et ba zman. Sidur Tefilot Shabat y Festividades. 1er edición. 2015. Comunidad Amijai. Pág. 212.
-Coffman, A. Vaikra, Levítico 1:1–5:26. Tora con comentario de Rashi, tomo 3 Vaikra. 2001. Editorial Jerusalén.
-Goldstein E. Why I Love Leviticus. Vayikra, Leviticus 1:1−5:26. 2026 © Union for Reform Judaism
-Kandel Lamdan S. Torá y Revolución: Entre “Tikun Adam” y “Tikun Olam”. Maj´shavot. Volumen 60 Número 1 Año 2023. © 2026
Seminario Rabínico Latinoamericano “Marshall T Meyer”
-Surazski, G. (2021). “Fragmentos de cielo: perlas y comentarios a los cinco libros de la Torá”. Ediciones Seminario Rabínico
Latinoamericano “Marshall T Meyer”.Pág. 529.
-Zimran A. Este es el pueblo que formé para Mí, para que cuente mis alabanzas. Comentario a Yeshaiahu 43. © HaTanakh.com
