Skip to content

Haftara Ki Tavo

Levantarse aun cuando no tengas fuerzas

¿Alguna vez sentiste que ya no tenías fuerzas para levantarte y sin embargo, de algún modo, lo hiciste?

Esta semana leemos Ki Tavó, que significa “cuando entres”, y su Haftará, tomada del profeta Isaías, comienza con unas palabras que parecen hablarnos directamente: “…Levántate, resplandece, porque ha llegado tu luz…” Isaías 60:1

Hay momentos en la vida en los que levantarse parece sencillo. Pero hay otros en los que levantarse cuesta mucho.
Cuando algo nos duele, cuando una pérdida nos deja vacíos, cuando una decepción nos golpea, cuando las cosas no salieron como esperábamos o simplemente cuando estamos cansados de luchar, puede llegar un momento en que sentimos que ya no tenemos fuerzas.
Y justamente entonces Isaías dice: “Levántate”.
No dice que olvides lo que pasó, que no llores o que no tengas miedo. Simplemente dice: “Levántate”.

Esta es la sexta de las Siete Haftarot de Consolación que nos acompañan desde después de Tishá BeAv hasta Rosh Hashaná. Comenzamos ese camino recordando destrucción, dolor y pérdida y poco a poco las palabras de los profetas nos van llevando hacia otro lugar.
De la oscuridad hacia la luz.

Quizás no sea casual que, cuando ya estamos acercándonos a Rosh Hashaná, aparezca esta imagen.

Porque un nuevo año no significa que todo lo que vivimos desaparezca.
Llegamos a él con nuestra historia, con nuestros aciertos y nuestros errores, con las personas que están y con las que ya no, con sueños cumplidos y también con aquellos que quedaron en el camino.
Pero por fin llegamos.

Y a veces llegar ya significa habernos levantado muchas más veces de las que recordamos.

Tal vez por eso Isaías no espera que primero tengamos fuerzas para decirnos que nos levantemos. Nos invita a hacerlo aún desde nuestra fragilidad.
Porque quizás la fuerza no siempre aparece antes de levantarnos.
Quizás algunas veces la encontramos después de haber dado el primer paso.

Todos conocemos alguna oscuridad.
Cada uno la suya. Y cuando estamos dentro de ella puede parecernos que nunca va a terminar. Sin embargo, esta Haftará nos recuerda que ninguna noche permanece para siempre. Nada es eterno. La luz puede volver.

Tal vez sea diferente de la que imaginábamos o llegue más tarde de lo que hubiéramos querido. Pero siempre aparece.

Estamos cerca de Rosh Hashaná, un tiempo que vuelve a ofrecernos la posibilidad de mirar nuestra vida y preguntarnos qué queremos cambiar, qué necesitamos dejar atrás y hacia dónde queremos caminar.

Quizás no necesitemos tener todas las respuestas; tampoco necesitemos sentirnos fuertes.

A veces alcanza con animarnos a levantarnos una vez más.

Y quién sabe… Tal vez esa pequeña luz que empezamos a ver sea simplemente el comienzo de una nueva etapa. Shabat Shalom.

Susy Lapilover
Am Israel Jai

Compartir

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Iamim Noraim
2022-5783

Te invitamos a ser parte de este Minian, para seguir viviendo y construyendo Amijai

Conocé nuestras propuestas

×