Hay momentos en la vida para los que uno se prepara durante mucho tiempo. Los imagina, los espera, hace cuentas, piensa cuánto falta.
Y es raro, porque cuando finalmente llegan, uno descubre que aquello que parecía una llegada era, en realidad, una salida.
Terminás algo y empieza otra cosa. Te recibís y ahora tenés que ejercer. Dejás un lugar conocido y aparece otro que todavía no sabés bien cómo va a ser. Crecés y, junto con algunas alegrías, empiezan a aparecer también nuevas responsabilidades.
Ki Tetzé , “cuando salgas”. No cuando llegues.
Como si la Torá nos dijera, está muy bien todo lo que aprendiste, todo lo que estudiaste, todo lo que construiste hasta acá. Pero ahora viene la pregunta más difícil:
¿Qué vas a hacer con todo eso cuando salgas?
Porque afuera aparece la vida real.
Y todos tenemos momentos de Ki Tetzé. Momentos en los que algo que esperamos durante mucho tiempo finalmente llega y, de golpe, entendemos que no era el final.
Era el comienzo de otra cosa.
Quizás por eso la pregunta no sea solamente a dónde queremos llegar, sino:
¿Quiénes vamos a ser cuando nos toque salir?
Shabat Shalom
Sem. Mati Bomse
