¿ Estás dispuesto a dar el primer paso, dejando atrás tu zona de confort, en busca de una vida mejor?
Esta semana leemos la tercera parashá del libro de Bereshit -Génesis-, llamada Lej Lejá, palabras que nos invitan a partir, a ponernos en camino, a salir.
D’s le habla a Abram y le ordena: «…Sal de tu tierra, de tu lugar de nacimiento y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré…» (Bereshit 12:1).
Abram confía. Se dirige hacia lo desconocido. No lo hace solo. Lo acompañan Sarai, su esposa, y Lot, su sobrino.
Pero ¿te imaginás lo que significa abandonar todo aquello que conocés, sin saber qué encontrarás al llegar?
A veces nos acostumbramos tanto a nuestra rutina, a los lugares, a las costumbres, que terminamos creyendo que esa es la única manera de vivir.
Nos conformamos con lo que tenemos.
Lo familiar nos brinda seguridad, nos protege de la incertidumbre, pero también puede impedirnos descubrir nuevas oportunidades.
¿Cuántas veces quisiste cambiar algo de tu vida y no te animaste? ¿Cuántas veces encontraste una excusa para postergar una decisión, simplemente porque tenías miedo de equivocarte?
Abram tenía setenta y cinco años cuando emprendió su viaje, como nos cuenta Bereshit 12:4.
Y ese detalle nos invita a pensar que no existe una edad determinada para iniciar una nueva etapa. Nunca es tarde.
Porque salir de nuestra zona de comodidad no siempre significa abandonar nuestra casa, nuestra ciudad o nuestro país.
A veces implica cambiar una actitud, reconocer un error, dejar atrás un prejuicio, pedir perdón o animarnos a hacer aquello que venimos postergando.
Quizás nuestro Lej Lejá no nos lleve a una tierra desconocida, sino a descubrir que todavía tenemos mucho por aprender, por mejorar y por ofrecer a los demás.
Y quizás, como sucede en nuestra parashá, esa primera decisión sea el comienzo de una transformación mucho más profunda.
Abram pasa a llamarse Abraham y Sarai recibe el nombre de Sara (Bereshit 17:5 y 17:15). Sus nuevos nombres acompañan una etapa diferente de sus vidas.
Y esto me lleva a pensar: ¿Es necesario cambiar de lugar para transformar nuestra vida? ¿O a veces alcanza con renovar nuestra manera de pensar, de actuar y de relacionarnos con los demás?
Porque podemos recorrer grandes distancias y continuar siendo exactamente los mismos. O podemos permanecer donde estamos y descubrir que algo dentro nuestro comenzó a cambiar.
Tal vez ese sea uno de los desafíos que Lej Lejá nos propone hoy, animarnos a dar ese primer paso y estar dispuestos a transformarnos a lo largo del camino.
Porque el verdadero viaje no termina cuando llegamos a un nuevo destino, sino cuando somos capaces de cambiar algo en nosotros mismos.
¿Y vos? ¿Qué estás dispuesto a dejar atrás para convertirte en una mejor versión de vos mismo?
Que este Shabat te encuentre con el coraje necesario para dar ese primer paso, con la confianza para enfrentar lo desconocido y con la sabiduría para reconocer que cada cambio puede ser una oportunidad para crecer, acercarte a los demás y encontrar la paz que solo HaKadosh Baruj Hu nos puede dar.
Shabat Shalom.
Susy Lapilover.
Am Israel Jai
