La haftará de esta semana, que corresponde a Parashat Lej Lejá, nos trae un mensaje muy hermoso. En el libro de Isaías, escuchamos estas palabras: “Los que esperan en Adonai renovarán sus fuerzas; levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán”
Hay algo muy profundo en esta enseñanza. Porque todos, en algún momento de la vida, nos cansamos. Nos cansamos de luchar, de esperar, de intentar que las cosas salgan bien.
A veces tenemos fuerzas para seguir adelante y otras veces sentimos que ya no podemos más.
No siempre se trata de correr, de llegar primero o de tener todas las respuestas. A veces, lo más importante es simplemente seguir caminando.
Si miramos la parashá, Abraham recibe un llamado muy difícil: dejar su tierra, su lugar conocido, y salir hacia un destino que todavía no conoce. Dios le dice *“Lej Lejá”*, andá hacia vos mismo, hacia tu propio camino. Y Abraham se anima a dar ese paso.
La haftará nos enseña algo parecido: la vida no siempre nos muestra el camino completo.
Muchas veces tenemos que avanzar sin saber exactamente qué viene después. Y en esos momentos necesitamos confiar, encontrar fuerzas y recordar que no estamos obligados a tener todo resuelto para poder seguir adelante.
Quizás hoy alguno de nosotros esté atravesando un momento difícil. Quizás alguien esté esperando una respuesta, enfrentando un cambio o tratando de encontrar nuevamente su rumbo. El mensaje de Isaías es que, incluso cuando sentimos que nuestras fuerzas se terminan, siempre podemos encontrar una manera de volver a levantarnos.
No siempre podemos elegir el camino que nos toca recorrer, pero podemos elegir no dejar de caminar.
Como Abraham, estamos invitados a animarnos a dar el próximo paso, aunque todavía no sepamos adónde nos va a llevar.
Shabat Shalom!
Sem. Martín Smith
