Hemos llegado al final del Sefer Vaikra.
En el monte Sinaí, Ha Kadosh Baruj Hu, instruye a Moshé para cuando entremos en la tierra que Él nos entrega, y le dice que hable a los hijos de Israel: ¨…cuando entréis a la tierra que YO os doy a vosotros, habrá de descansar la tierra¨.
Ha Kadosh Baruj Hu nos presta y nos elige para cuidar y administrar bienes que sólo a Él pertenecen. Seguidamente, detalla las formas de cuidar la tierra y el trato que entre los hombres debe darse, ordenándonos no dejar caer en desgracia a un hermano. Además, habla de cuidar de Su Shabat para los hombres y de un Shabat para la tierra, Shemitá.
Shemitá (año sabático)
La tierra necesitará descanso luego de haberla puesto a trabajar y a entregarnos sus frutos durante seis años corridos. En el séptimo año no se la sembrará ni cosechará, y todo lo que crezca espontáneamente en ella será compartido, ya que nada nos es propio. Todo fue, es y será de Ha Kadosh Baruj Hu.
Ha Kadosh Baruj Hu nos garantiza que el sexto año será tan fructífero, que se acopiarán las reservas de alimentos para el tiempo de Shemitá y para todo el período futuro necesario de preparación, siembra y recolección de la nueva cosecha.
Yovel (Jubileo)
La instrucción a Moshé continúa… Deberás contar para ti 7 años sabáticos, o sea siete veces siete, y estos serán 49 años. Entonces el décimo día del séptimo mes, sumará un total de 50 años y será Iom haKipurim, en que sonará el Shofar anunciando el Yovel (Jubileo) tiempo de liberación y alegría en la tierra y de todos los que habitan en ella.
Será un tiempo de reseteo y nuevo comienzo. En el Yovel ocurrirán eventos de cambio, como la devolución de sus tierras a quienes debieron entregarlas para pagar deudas y la liberación de los esclavos.
Yovel es un símbolo de la posibilidad de un renacer espiritual, que nos propone abandonar las esclavitudes y estrecheces mentales que nos encarcelan, porque nada es para siempre en este mundo.
Todo es efímero y cambiante y existen siempre nuevas oportunidades para redimirnos.
La Parasha Behar es un manifiesto de Justicia Social para con el prójimo, ordena la prohibición de usuras y cobro de intereses en los préstamos, enfatizando la responsabilidad de no dejar caer a un hermano cuando está en problemas y vuelve a advertirnos acerca de las distintas idolatrías que en cada época se ofrecerán a nuestros sentidos.
En Bejukotaiv, Ha Kadosh Baruj Hu derrama bendiciones y promesas de abundancia si seguimos sus caminos y con la bondad rigurosa de un padre que nos ama, nos advierte sobre las Causas y Efectos que se presentarán en nuestras vidas al desviarnos del sendero de Torá, enumerando con detalles estremecedores Tojejot (reprensiones). Quizá, para iluminar nuestra conciencia sobre los peligros que acecharán con nuestro alejamiento.
Él sabe que los momentos de exilio sucederán y también conoce nuestro acercarnos y alejarnos como en una permanente tensión de opuestos. Sin embargo, Ha Kadosh Baruj Hu no olvida su pacto con nuestros antepasados y su promesa de no abandonarnos, porque somos Su pueblo, al que sacó de Egipto.
Para concluir, Behar nos confronta con nuestros apegos y nos enseña sobre el desapego y luego Bejukotaiv nos interpela en nuestra ética y nos invita a elegir qué camino queremos para nuestras vidas, si el de las Brajot o el de las Tojejot.
Después de estos mandamientos que Ha Kadosh Baruj Hu dio a Moshé para los israelitas en el Monte Sinai, creo que solo resta decir dentro de nuestro corazón y en comunidad la frase con que finalizamos cada libro de nuestra amada Torá: JAZAK JAZAK VENITJAZEK (Sé fuerte, sé fuerte y nos fortaleceremos!)
Shabat Shalom.
Dalia Ruth Bat Jana y Bat Shlomó









