Haftarát Vaierá 2 Melajim (Reyes) II 4:1 a 4:37
El Pofeta Elisha y la viuda menesterosa
El texto cuenta a cerca de la viuda de uno de los discípulos de Elisha que está amenazada por deudas y sabe que el acreedor vendrá a llevarse a sus dos hijos como sirvientes. La mujer, pidió consejos al profeta y recibió de él la promesa de una solución exitosa del conflicto. Sin embargo, antes de dar su consejo Elisha le formulo algunas preguntas con la finalidad de conectarla a su potencial oculto.
Dijo el profeta ¿Qué podré hacer yo por ti? ¿Dime que tienes en casa? (De algún modo la pregunta oculta es ¿Cuanta Emuná tienes?)
Ella respondió: Yo tu servidora, no tengo nada en casa excepto un recipiente de aceite.
Elisha le ordenó ir a pedir recipientes prestados a sus vecinos y cuantos más recipientes consiga mejor será (agrandar el Kli para poder recibir más de la esencia espiritual).
Seguidamente le ordenó a la mujer que lleve todos los recipientes a su casa y luego que ella con sus hijos ingresen al hogar, cierre la puerta (reconcentrar las fuerzas interiores del propio ser sin dispersarse en la preocupación y el miedo).
Seguidamente, debía llenar junto a sus hijos todos los recipientes con aceite hasta que los mismos se acaben (Shemen/ Neshama, cada uno recibe según su Kli). Sucedió que cuando se acabaron los recipientes, él aceite dejo de fluir. (agrandar el Kli para recibir más conocimiento de Ha kadosh Baruj Hu).
Nuevamente, la mujer fue donde Elisha, entonces el profeta le ordeno vender el aceite (Shemen) envasado, pagar su deuda y del remanente vivir ella y sus hijos.
Enseñanza: La confianza en el Santo Bendito Sea, y los actos de generosidad donde se suman las voluntades para ayudar, transforman la escasez en abundancia, y vuelven a un grupo de personas que parecen desconectadas en socios de d os a la hora de hacer milagros y buscar justicia social.
Shemen (Aceite) según la Cábala, es un vehículo físico y espiritual que conecta al mundo material con la luz divina y representa la recepción de esa energía superior. Shemen está conectado con Shmone ( ocho) nivel que esta por encima del siete, es decir que está por encima de la naturaleza y simboliza la revelación de una luz superior y milagrosa.
El anuncio a la Sunamita Cierto día, paso Elisha por Shunem y una mujer le insistió para que comiese pan; al percibirlo ella un hombre de d os, le pidió a su esposo hacerle un sitio en su hogar al profeta, para que cuando pasé por allí nuevamente, tenga donde descansar.
Tiempo después, Elisha pernoctó en la casa de la mujer y pidió a Guezaji, su servidor, que llame a la mujer Shunamita y le diga de su parte: – Mira, tanto te has preocupado por nosotros ¿Qué te puedo hacer? ¿Es necesario que yo hable por ti al rey o al Jefe Del Ejército?
Guezaji le comentó a Elisha, que la mujer no tenía ningún hijo y su marido ya es mayor, entonces, el profeta le pidió a Guezaji le anuncie a la mujer que, dentro de un año, en esta misma época ella estará abrazando a su hijo. La mujer no creyó en el presagio, pero así se cumplió pasado un año.
Esta historia se conecta directamente con el anuncio que recibieron Abraham y Sara, que serían padres en el término de un año y así se fue, aunque Sarah no creyó y se hecho a reír.
Enseñanza: No hay límites para los Milagros de Ha Kadosh Baruj Hu, el pueblo de Israel esta por encima del mundo de las causas y los efectos porque al estar entregado a d os, solo de Él depende su suerte.
El niño, de la mujer Sunamita El niño de la Sunamita fue creciendo y corría tras su padre en el trabajo del campo, hasta que un día lo regresaron a su casa, con un fuerte dolor de cabeza y murió en los brazos de su madre. La mujer lo acostó en el cuarto reservado a Elisha y cerró la puerta (queriendo retener su Neshamá) y salió en búsqueda de Elisha, sin decir a nadie el motivo. Elisha, fue a ver al niño ya muerto. Entro y cerró la puerta; se acostó sobre el niño y puso su boca sobre la boca del niño, sus ojos sobre los ojos de él, sus manos sobre las de él, se extendió sobre él y entro en calor la carne del niño. Luego Elisha salió, anduvo por la casa, para acá y para allá, y después subió y se tendió sobre él muchacho. Estornudó el muchacho siete veces.
Elisha dijo a su madre, levanta a tu hijo. Ella fue, cayó a los pies de Elisha y se prosternó en la tierra. Tomo a su hijo y se fue.
Enseñanza: Elisha, el profeta, mediatizó para conectar nuevamente al niño con las fuerzas sutiles de Ha Kadosh Baruj Hu y así volverlo a la vida en este plano.
La luz espiritual de nuestra sagrada Torá trasmitida por los maestros aviva el fuego de la Neshamá y por más amargura que nos hunda o nos lleve a caer en la oscuridad siempre encontraremos el camino para emerger y renacer de nuestras cenizas.
Deseo para este shabat, que los textos y las tefilot de cada día nos resulten mapas para nuestra Emuná.
Quiera Ha Kadosh Baruj Hu que juntos colaboremos como comunidad en hacer nuevos milagros cotidianos y así completar SU tarea, que con tanto amor va creando instante tras instante.
Shabat Shalom!
Daliah Ruth Bat Shlomó y Jana
