Parashat Vayakel-Pekudei

 En Parashá, Parashá Éxodo-Shemot

Esta semana terminamos de leer el libro de Éxodo, el segundo de los cinco libros de la Torá.

Inmediatamente después de que Moisés vuelve de la cima del Monte Sinaí, habiendo convencido a Di-s de perdonar al pueblo por el becerro de oro, reúne (Vaiakhel) a todo el pueblo y les ordena, primero respetar el Shabat y después les da las instrucciones a Betzalel y a Oliab de como construir el tabernáculo. La Parashá repite mucho de lo que ya leímos en Trumá, cuando Di-s le da las instrucciones a Moisés, pero aquí relata como se llevaron a la práctica esas instrucciones.

Di-s ya había explicado la importancia del Shabat en varias ocasiones; Cuando cayó el maná dijo que en Shabat no caería. En la Parashá ITRO en el cuarto mandamiento habla de respetar el Shabat, y en la Parashá Ki-Tisa lo repite.  ¿Por qué vuelve a repetir la importancia del Shabat en este momento?

Di-s nos dio dos santuarios para mantenernos unidos como comunidad. Nos dio un santuario en un lugar físico, primero en un tabernáculo portátil y después en el Templo de Jerusalén. Pero también nos dio un santuario en el tiempo haciéndonos respetar el Shabat. Después de la destrucción del templo y durante 2000 años, todos los judíos en diferentes partes del mundo, nos reuníamos en Shabat, no físicamente sino en el tiempo y cuidamos el Shabat por generaciones. No esta claro si los Judíos cuidamos al Shabat o el Shabat cuido a los judíos, pero este santuario temporal nos mantuvo unidos como pueblo a pesar de todo lo que pasó en la historia.

Nos toca leer esta parashá en una situación especial, después de haber pasado casi un año sin reunirnos en Nuestro Lugar. Pero estuvimos juntos en Nuestro Tiempo sagrado, reuniéndonos virtualmente, estudiando y rezando todos al mismo tiempo a pesar de estar en lugares diferentes.

Otra pregunta que me surge de esta Parashá es porque tuvieron que irse del Sinaí. En el Sinaí tuvieron todo, tenían el Maná, tenían agua, y habían percibido todos juntos la presencia de Di-s. ¿Por qué hacer un tabernáculo portátil para irse de ese lugar sagrado?

En el Sinaí pasaron muchas cosas buenas, pero también pasaron cosas malas; La desconfianza, el miedo a lo desconocido, El becerro de oro, la rotura de las tablas y el perdón por el pecado.

La vida es un camino con estaciones buenas en las que queremos quedarnos mas tiempo y estaciones en la que no nos queremos quedar nada, pero tenemos que pasar por todas y seguir adelante.

Este fue un año de muchos cambios, algunos buenos y algunos no tan buenos, fue un año de pérdidas y muy complicado en muchos aspectos, pero tenemos que seguir. Tenemos una clave para poder seguir en el nombre de esta Parashá: “Vaiakhel” (y los reunió). Esta Parashá nos convoca a juntarnos para seguir el camino juntos en comunidad.

Esta semana falleció mi Papá, a pesar del difícil momento, estamos con la tranquilidad de haber podido despedirlo de la mejor manera posible, reunidos en su casa con su esposa y rodeado de todos sus hijos y nietos, hablando y compartiendo recuerdos y bendiciones hasta el último momento. Es un momento duro, pero hay que seguir, y lo estamos haciendo juntos.

Quiero agradecer a toda la Kehila de Amijai por acompañarnos en este difícil momento y ayudarnos a transitarlo en comunidad.

JAZAK, JAZAK, VENITZAJEK

A la memoria de Janania ben Miriam Z”L

Shabat Shalom
Fabian David Holcman

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