Haftará Ki Tisá – Shabat Pará – Ezequiel 36 16-38

 En Haftará, Haftará Éxodo-Shemot

Después de la festividad de Purim y para prepararnos para Pesaj se leen cuatro haftarot especiales. Esta semana nos toca leer la Haftará Pará que ha sido seleccionada del libro del profeta Ezequiel (siglo V aec).

El Profeta Ezequiel vivió durante el cautiverio judío en Babilonia, y profetizó entre los años 595 y 570 aec. El nombre Ezequiel significa “Dios es mi fortaleza”. Sus profecías se encuentran en el Libro de Ezequiel, siendo su mensaje de reverencia para con la santidad de Dios y el reclamo a los judíos por haberse alejado de su camino e incluyó reflexiones sobre la futura reconstrucción del Templo de Jerusalem, enfatizando asimismo en la responsabilidad moral de cada individuo.

Esta lectura, que habla sobre la purificación del pueblo, fue escogida para leerse en este shabat, para recordarnos que debemos purificar nuestras acciones y pensamientos antes de entrar al mes de Nisán, en el cual tiene lugar la fiesta de Pésaj.

Pero no todo es amenazador y trágico en Ezequiel. Así leemos en el versículo 22 que una vez realizados a conciencia la Teshuvá y el Tikún; ” Y os tomaré a vosotros entre los pueblos y …os reuniré a vosotros…y os traeré Yo a vosotros a vuestra Tierra.” Y en otro momento de sus profecías, tuvo la extraordinaria visión de “Maaseh Mercavah (la carroza celestial) que sirvió como una de las bases del misticismo talmúdico y cabalístico.

Ezequiel brindo un mensaje esperanzador desde el exilio de Babilonia incitando a los judíos a no perder la fe y la esperanza de volver a su tierra y reconstruir el templo. El profeta Ezequiel nos habla sobre la posibilidad de volver a elevarnos inclusive después de la más dura caída.

El mensaje de Ezequiel no solo ayudo a los judíos de Babilonia, sino que acompaño a los judíos a través de mas de 2000 años de exilio y persecuciones a no perder la esperanza y a pesar de caer en los lugares mas bajos imaginables mantener el optimismo.

“Así dice el Eterno Dios: En el día en que Yo os purifique de todas vuestras iniquidades, haré que sean habitadas las ciudades y que sean reedificadas las ruinas, y que la tierra asolada sea labrada, en vez de haber sido un desierto a los ojos de todos Los que pasaban por ella; entonces dirán: “Esta tierra desolada ha venido a ser como el jardín de Eden; y las ciudades en ruinas, asoladas y destruidas, están ya fortificadas y habitadas”.

Este texto es increíblemente actual y parece que habla de nuestro pujante Estado de Israel, que supo resurgir de las ruinas de la Shoa y en su 70 años de historia, transformarse en una potencia tecnología y ser un país admirado por las naciones del mundo.

Hoy tenemos la bendición de poder elegir si vivir en la diáspora o en la tierra de Israel, pero el mensaje de Ezequiel nos sigue acompañando y su profecía nos sigue inspirando a que a pesar de los malos momentos que podemos estar pasando, de las caídas, de las pandemias y las cuarentenas, no perdamos la esperanza y sigamos construyendo para estar cada día un poco mejor.

Shabat Shalom.
Fabian David Holcman

Escribinos

¿Tenés dudas, preguntas, aportes o sugerencias? ¡Escribinos aquí!

¡ESCRIBÍ AQUÍ LO QUE ESTÁS BUSCANDO Y APRETÁ ENTER!