Haftrat Tetzavé – Ezequiel 43: 10-27

 En Haftará, Haftará Éxodo-Shemot

Dedico estas palabras con todo mi corazón a nuestra querida Clarita Dardik Z´L. Enrique y Clarita siempre estarán presentes en nuestros clases de Torá.

Como sucede en todas las Haftarot, lo que leemos son extractos de profecías escritas por los mismos profetas, que se encuentran en la sección de NeVIHIM del Tanaj. El texto elegido está siempre relacionado con la Parashá de cada semana.

En esta oportunidad, el Profeta Ezequiel, en la primera etapa entre el año 592 a.C. y el 585 a.C., anunció la pronta destrucción de Jerusalem y en el segundo período a partir de 572 a.C. ya aparece un motivo más consolador: Israel será restaurado. Y Ezequiel expone la naturaleza de esta renovación y traza su historia con los grandes rasgos de una visión mesiánica.

La haftará de Tetzave describe el Templo que se construirá en el futuro tras la destrucción del Primer Templo creando así un puente entre el pasado, el presente y el futuro.
Y relata como será de alguna manera la transición de un punto del tiempo en el desierto, al servicio que se realizará en adelante para todas las generaciones.
Cuando examinamos los versículos de la haftará, encontramos que la mayor parte de la descripción versa sobre el Altar, más que sobre el templo. Se ocupa extensamente del Mizbeaj.
El Altar como un lugar para acercarse a Hashem, y que a lo largo de la Torá, hasta la construcción del Mishkán, lo encontramos para ofrecer sacrificios o para gritar en el nombre de D’s. Noaj trae un sacrificio cuando sale del arca, Abraham construye altares y los llama en el nombre de Dios, Moshe marca la victoria sobre Amalek construyendo un altar… Altar un espacio de encuentro, de acercamiento.

Altar, מִזְבֵּחַ, Mizbeaj…

Un Altar es, convertir un espacio singular y consagrarlo.
Altar es entrar en nuestra propia conciencia, es reconocer esas capacidades. Es identificar esos poderes que tenemos y que están dormidos y tomar control sobre ellos.
Es asumir la responsabilidad para transformarlos, para desarrollarlos y hacerlos crecer.
El Altar es ese espacio donde me encontraré con esa claridad en la que reconozco que somos Uno, que somos espejo.

Y para entrar a ese Altar, debemos atravesar esa cortina de la que habla la Parashá, esa cortina turquesa gruesa y pesada.
Todo dependerá de como la percibamos, dependerá del punto de vista. Dependerá de ver la cortina como un obstáculo o de atrevernos a correrla.
Correr esa cortina pesada y gruesa y dejar de percibirla como un velo de separación.
Ese día podremos entrar.
El día que estemos dispuestos a corrernos del centro.

Esta  es La esencia de la energía que se revela esta semana, es Moisés diciendo “sácame de tu libro”, que la historia se cuente pero yo no quiero aparecer. Es la decisión de removerse así mismo, para beneficio del bien común. Es actuar a discreción.
Porque cuando entiendo que lo que hay detrás de la cortina, también soy yo, los velos caen.

Altar es una construcción, Altar es ese momento en el que percibís que el mal del otro no es allá, sino acá.

¡Shabat Shalom!
Silvia Dvoskin
silvia@silviadvoskin.com.ar

Escribinos

¿Tenés dudas, preguntas, aportes o sugerencias? ¡Escribinos aquí!

¡ESCRIBÍ AQUÍ LO QUE ESTÁS BUSCANDO Y APRETÁ ENTER!