Parashat Vaierá – Ellos, Los héroes sin capa

 En Parashá, Parashá Génesis-Bereshit

Tales de Mileto, matemático, filosofo y pensador griego enseñó: “Espera de tu hijo lo mismo que has hecho con tu padre”.

Hermosa la frase de Mileto, pero que difícil es si cuando lo que has hecho con tu padre no es lo que esperas de tus hijos, si cuando tu pasado no es tu deseo de futuro.

Escribo esto, porque en esta semana leemos la historia de nuestro patriarca Abraham, en su enorme desafío de abandonar y expulsar de su casa al hijo primogénito Ishmael, y luego llevar a su segundo hijo a la cima del monte en la mal llamada y famosa historia de Akedat Izjak (El sacrificio de Itzjak).

Recordemos que renglones antes, Abraham es llamado a irse de casa de su padre, y según el Midrash, lo hace rompiendo todos los ídolos que el mismo fabricaba.  Es verdad que el texto bíblico no menciona este episodio, pero bien sirve para entender que aunque los ídolos no hayan quebrado en la casa de Abraham, algo quebró por completo dentro de el.

Dicen que los hijos en algún momento abandonamos la infancia, pero los padres nunca dejan la paternidad.

¿Cómo es que un padre no deja la paternidad en el minuto en que decide echar a un hijo o peor aun, lleva a la cima del monte como ofrenda?

¿Cómo es que un hijo no deja de ser hijo al momento de ser expulsado de su propio hogar?

García Márquez escribe “Cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene apretado para siempre”

Quizás es por esto que los personajes de nuestra historia tan importantes como el mismo Abraham Avinu no llevan capa, ni vuelan, ni tienen poderes mágicos. Los personajes son tan humanos como vos y como yo. Con los enormes aciertos e historias espectaculares tales como la de nuestros padres y abuelos. Pero especialmente  con los enormes errores y equivocaciones que todos cometemos.

Algunos dicen que Dios solo probaba a Abraham y que de ninguna manera iba a permitir que sacrifique a su hijo o quizás era Abraham quien probaba a Dios y de ninguna manera iba a sacrificarlo, sino que lo que iba a sacrificar, era al Dios, que pedía sacrificar a su hijo.

Deseo a todos para esta semana que podamos decidir con quien caminar, sabiendo que aquellos que nos acompañan tanto como nosotros mismos, no tenemos capa, y solamente caminamos, como podemos, como somos y con la mochila de nuestros defectos y virtudes.

Ojala, que aquello que estamos buscando, sea mas valioso, de lo que nos estamos perdiendo.

Shabat Shalom para todos.
Sem. Brian Bruh

Escribinos

¿Tenés dudas, preguntas, aportes o sugerencias? ¡Escribinos aquí!

¡ESCRIBÍ AQUÍ LO QUE ESTÁS BUSCANDO Y APRETÁ ENTER!