Haftarat Nitzavim – Isaías 61:10-63:9

 En Haftará, Haftará Deuteronomio-Devarim

Esta haftará es la última de las siete de consuelo por la destrucción del templo de Jerusalem, todas del libro de Isaías.
Como recordarán leímos la primera de estas haftarot el Shabat siguiente a Tisha veAv y leeremos esta última el Shabat previo a Rosh Hashaná.

Se la conoce habitualmente como haftará “Sos asís ” por las palabras con las que empieza:
“Gozar, habré de gozar con A’d…se habrá de regocijar mi ser con mi D’s…”
Con esta haftará llega el perdón y la promesa de un futuro donde el profeta nos habla de salvación  y justicia. El perdón llega con el amor de D’s y el compromiso renovado del pueblo por cumplir con el Pacto.
La divinidad se asocia con Israel en sus angustias. Salimos de un clima de opresión y lamentaciones para encontrarnos con un no al silencio, que interpretamos como un paso fundamental para llegar a la justicia y vivir en un clima de paz.
Denunciar las injusticias, no callarnos ante las privaciones es parte fundamental del Pacto.
Nos dice Abarbanel que la causa de Israel es comparable a la semilla que, una vez plantada se destruye y se pierde para siempre, pero que justamente de esa destrucción surgen el brote, la flor y el fruto.
Esta idea está presente en la 15′ bendición de la Amidá, donde decimos:
” Haz brotar el retoño de David Tu servidor, su honor elevarás con Tu Salvación, pues en ella estamos esperanzados, todos los días. Bendito eres Tú A’d, que haces brotar la fuerza de la Salvación.” ( Traducción de Rab Edery)
En 62:6, el profeta nos dice que ” sobre nuestras murallas se han designado guardianes todo el día y toda la noche, siempre…”
Pensamos que somos nosotros ahora esos guardianes que con ojo atento tenemos que hacer saber sobre cada discriminación, mal trato, injusticia, indiferencia hacia nuestro pueblo en su sufrimiento y e indiferencia hacia cada uno de los pueblos de la tierra.

Que este nuevo año, este 5781 que está pronto a comenzar, conlleve el compromiso de todos como comunidad y de cada uno en particular por lograr un mundo mejor, más bueno y más justo, D’s nos ha dotado de la capacidad de luchar por estos valores, está en nosotros el elegirlos.
Y cada día, tal como leemos en la haftará, se pueden correr las nubes de tristeza porque tenemos la oportunidad de regocijarnos, alegrarnos una vez más.
Para eso deberemos ser más buenos y mejores y menos prejuiciosos con nosotros mismos.
Eso significaría, a mi entender, regocijarnos con D’s, poder sonreírnos y sentir alegría.

Las prédicas de nuestro Rab Ale me han hecho leer esta haftará de una manera diferente, con alegría. A él mi agradecimiento por cada una de sus palabras llenas de esperanza sobre todo lo que podemos construir juntos en comunidad.

Shabat shalom!
Shaná tová umetuká!
Norma Dembo

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