Parashat Ekev – Las pequeñas acciones de cada día

 En Parashá, Parashá Deuteronomio-Devarim

Oscar Wilde escribió: “Las pequeñas acciones de cada día son las que hacen o deshacen el carácter”.

Vivimos hace varios meses con nosotros mismos, con nuestros pensamientos, nuestros tiempos, proyectos e ideales. Siempre convivimos con todo aquello, pero nos tomábamos el tiempo de compartirlo con otros. Si algo tengo en claro es que el encierro no es buena compañía, nos separa de todo aquello que nos espera ahí afuera, las risas, los proyectos colectivos, los abrazos interminables con aquellos que amamos, nuestra comunidad, la vida.

Hasta los 40 años Rabí Akiva fue un hombre de pocos conocimientos.Trabajaba como pastor para el rico Kalba Savua. Rajel, la hija de su patrón,vio el potencial que tenía Akiva y se casó con él con la condición de que fuera a estudiar Torá. El famoso Midrash nos cuenta el suceso que cambió su vida, aquel que lo impulsó a encerrarse en su propia cuarentena de estudio durante 13 años, para convertirse en el Sabio más grande de su generación:

“En una ocasión Akiva caminaba por un paraje cuando algo inusual lo distrajo. Vio una roca que tenía un agujero en el centro. Él se preguntó quién había hecho ese agujero y entonces vio caer una gota que pasaba por ese agujero apenas rozando la piedra, y luego otra y otra. En ese momento encontró la respuesta a su sueño de convertirse en un sabio. Él dijo: “Sí el constante y suave golpeteo de la gota pudo agujerear la piedra dura, cuánto más entonces la fuerza de las palabras de la Torá podrán penetrar mi suave corazón si estudio con constancia”

Parashat Ekev está escrita como condicional. “Ékev Tishmeún”, “Si escucharan”. Hay que trabajar para querer oír bien, tener la fuerza, juntarla de donde podamos para comenzar a entender mejor el por qué y el para qué de nuestros tiempos. Entonces preguntarnos: ¿A quién o a qué le destinamos nuestra atención? ¿A quién quisiéramos dedicarle todavía más tiempo? ¿Cuánto tiempo estoy desaprovechando? ¿Cómo puedo usar este tiempo para crecer?.

La historia de Akiva nos demuestra que para comenzar un nuevo proyecto de vida, ir en la búsqueda de un nuevo rumbo, nuevos conocimientos o experiencias transformadoras, no hay edad ni excusas que valgan. Este midrash nos trae la idea de que gota a gota, día a día, si escuchamos dentro nuestro y trabajamos en nosotros mismos, en nuestro carácter, nuestra capacidad de tomar decisiones, de crecer, con constancia, podremos construir todos los futuros que queramos conseguir.

Sem. Mati Bomse

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