Parashat Pinjas

 En Parashá, Parashá Números-Bamidbar

En la Parashá Pinjas se nombra al sucesor de Moshe, no es uno de sus hijos, o alguien de su tribu y obviamente no es Pinjas. Es una Parashá que habla de sucesiones, de herencias, de lo que nos toca recibir y lo que hacemos nosotros por recibirlo.

La Parashá comienza con el final de la historia de la Parashá anterior, donde Pinjas había logrado detener la mortandad entre los Israelitas matando con una lanza a una pareja que estaba profanando el tabernáculo. En agradecimiento por el celo mostrado por Pinjas Di-s le concede un pacto de paz, y le concede el sacerdocio eterno (Kehanut olam) para él y toda su descendencia.

De acá surgen 2 problemas: en primer lugar, ser Kohen es algo hereditario, solo Aaron y su descendencia serán Kohanim. No se puede conseguir el título de Kohen, y mucho menos matando a alguien. Además, Pinjas era el nieto de Aaron, por lo que ya era Kohen. Di-s le dio un título que ya tenía.

Pinjas es la Parashá mas leída de la Torá. Al final de la Parashá relata los sacrificios que hacían lo kohanim en cada uno de los días festivos que nos indica la Tora. Es por eso que en todas las fiestas sacamos un 2do rollo de la Torá para leer la sección correspondiente a la fiesta que figura en la Parashá Pinjas.

Pero además de este exhaustivo relato de sacrificios que hace la Parashá mas leída del año, nos relata dos historias más. En esta Parashá Di-s le indica a Moshé quien será su sucesor, el que guiará al pueblo en la entrada y la conquista de la tierra, y lo elije a Ioshúa. También nos cuenta la historia de las hijas de Zlafjad, que ocupan un lugar en la historia por convencer a Moshé  que les correspondía heredar la porción de la tierra que le hubiera correspondido a su padre que había muerto.

Las 3 historias tienen en común los legados que dejamos. Las Hijas de Tzlafjad, discuten por su herencia y consiguen mantener la tierra de su padre. Ioshúa con sus méritos y su estudio por la Torá acompañando en todo momento a Moshé logra ser su sucesor y mantener su legado. Pinjas, su fanatismo, y su celo por cuidar a Di-s logra el Kehanut olam (sacerdote eterno) al ser el Kohen al que seguimos leyendo y nombrando hasta hoy en todas las festividades.

Los tres dejaron su legado, no solo por lo que recibieron de sus predecesores sino por lo que hicieron durante sus vidas para conseguirlo.

El COVID 19 generó una crisis gravísima en todas las comunidades, y tuvimos que rediseñar la comunidad para mantenerla viva. Algunos nos acercamos para rezar, algunos para estudiar, algunos para compartir charlas y muchos para hacer tzadaká y ayudar a los que mas nos necesitan, cocinando y mediante donaciones.

Así como en la Parashá leemos como diferentes personas y de diferentes maneras se plantaron para defender lo que querían y ocupar su lugar dentro del pueblo, es nuestro momento de defender nuestra comunidad colaborando de la manera que cada uno pueda.

Shabat Shalom
Fabian David Holcman

Escribinos

¿Tenés dudas, preguntas, aportes o sugerencias? ¡Escribinos aquí!

No legible? Cambiar texto. captcha txt

¡ESCRIBÍ AQUÍ LO QUE ESTÁS BUSCANDO Y APRETÁ ENTER!