Parashat Bamidbar – Dos viajes un sueño

 En Parashá, Parashá Números-Bamidbar

Los libros de Shemot y Bamidbar tienen similitudes increíbles. Ambos hablan sobre viajes. Los dos, retratan a los israelitas como peleadores e ingratos. Ambos contienen historias sobre las personas que se quejan de la comida y el agua. Tanto en uno y en otro los israelitas cometen un pecado mayor: en Shemot, el becerro de oro, en Bamidbar, el episodio de los espías. En ambos, Dios amenaza con destruirlos y comenzar de nuevo con Moshé. En ambas ocasiones, Moshe persuade a Dios a perdonar a la gente. Al leer Bamidbar, es fácil sentir una sensación de déjà vu, como si ya hubiésemos caminado por acá antes.

Pero hay una diferencia. Shemot es sobre un viaje desde un punto a otro . Bamidbar se trata de un viaje hacia un lugar. Shemot es la historia de un escape de la esclavitud, un éxodo hacia un tiempo mejor. En contraste, en Bamidbar la gente ya dejó a Egipto muy atrás. Recibieron la Torá y construyeron el Santuario. Ahora están listos para seguir adelante. Esta vez están mirando hacia adelante y no hacia atrás. No están pensando en el peligro del que huyen, sino en el destino hacia el que viajan, la Tierra Prometida.

En este segundo viaje nos convertimos en “extraños en una tierra extraña”. Necesitamos aprender nuevas habilidades, asumir nuevas responsabilidades, adquirir nuevas fortalezas. Eso exige imaginación y fuerza de voluntad. Implica la más singular de todas las capacidades humanas: prever un futuro que aún no ha sido y actuar para lograrlo.

Se trata de ir en búsqueda del objetivo de una vida que comienza en este nuevo libro para aquellos hebreos, y hoy para nosotros, en un viaje a lo desconocido.

Ser judío es saber que, en cierto sentido, la vida es un viaje. Así lo fue para Abraham. Así lo fue para Moshe. Así lo es para nosotros, colectivamente e individualmente. De ahí la importancia de saber desde el principio a dónde viajamos, y nunca olvidamos, nunca nos rendimos. Partir es fácil, llegar es la parte difícil.

Lo más importante es soñar. Soñemos con lo que nos gustaría hacer, ser o lograr. Soñemos con el capítulo que nos gustaría escribir en la historia de nuestro pueblo. En los sueños comienzan los destinos, son de donde partimos a pensar en el futuro. Señalan la dirección de nuestro viaje.

Que sea este el shabat donde para cada uno se abra un nuevo camino, hacia un futuro todavía mejor. Teniendo en cuenta que la única forma de llegar es soñar bien alto.

Shabat Shalom
Sem. Mati Bomse

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