Haftará Bo – Irmiahu (Jeremías) 46:13 – 46:28

 En Haftará, Haftará Éxodo-Shemot

Jeremías nació en el año 650 AEC en una familia de sacerdotes y murió en el exilio en Egipto. Al igual que el Profeta Ezequiel profetizó la destrucción del templo y el exilio en Babilonia.

La Haftará de esta semana nos cuenta la profecía de Jeremías, que habla de la victoria de Nabucodonosor contra el Rey de Egipto y la destrucción del Imperio Egipcio.

Pero es raro que un profeta judío profetice sobre una guerra entre Egipto y Babilonia. Más que una Profecía parece un noticiero de CNN internacional, donde nos cuentan qué pasa en otras partes del mundo.  ¿Por qué leemos un profeta relatando estos hechos, y pidiendo que se comunique esta profecía en todo Egipto?

Egipto era hasta ese momento la gran potencia de la zona, era un imperio politeísta, que por supuesto no se regía por las reglas de la Torá, pero que hasta ese momento siempre le había ido bien. Era el imperio mas grande de la época y nadie creía que podría ser derrotado. Después de la caída del Reino del norte de Israel y de Jerusalén, muchos Israelitas emigraron a Egipto en busca de una vida mejor. Era un gran ejemplo a seguir como nación.

Al igual que Jerusalén, el gran imperio egipcio cayó ante los Babilonios. Después de los Babilonios vinieron los Persas, los Griegos, los Romanos, etc, etc, ninguna de esas civilizaciones existe actualmente, pero el pueblo Judío sigue existiendo. Nuestra capacidad para adaptarnos a los contextos y hacer que se mantenga vivo nuestro mensaje, nos trajo hasta acá.

La Haftará termina con el mensaje de Di-s: “No temas porque Yo estoy contigo, pues Yo voy a causar el exterminio de todas las naciones en donde Yo te esparcí. Pero a tí te juzgaré con justicia, pero no te exterminaré”.

En la Parashá estamos leyendo las últimas plagas que envió Di-s para sacarnos de Egipto, pero también leemos lo que los hebreos tuvimos que hacer para salir de Egipto, en cada familia se tuvo que matar un cordero y marcar las puertas con su sangre como señal para que el ángel de la muerte no las tocara.

La Metzuzá es hoy ese símbolo que cuida nuestras puertas, las puertas de Israel.Y que es una forma de decir “para afuera” lo que se es adentro: somos judíos!

Por supuesto que tenemos la ayuda de Di-s, pero es nuestra responsabilidad hacer que pasen las cosas que queremos. Tenemos que cuidar el mensaje de nuestro judaísmo. Y así como nos lo dieron a nosotros y a nuestros padres y abuelos, es nuestra responsabilidad transmitírselo a nuestros hijos y nietos.

Shabat Shalom
Fabian David Holcman

Escribinos

¿Tenés dudas, preguntas, aportes o sugerencias? ¡Escribinos aquí!

No legible? Cambiar texto. captcha txt

¡ESCRIBÍ AQUÍ LO QUE ESTÁS BUSCANDO Y APRETÁ ENTER!