Haftará Vaishlaj – Hosheah 11:7-12:12

 En Haftará, Haftará Génesis-Bereshit

El profeta Hosheah vivió en el siglo VII a.e.c en la época donde el reino del norte, liderado por la tribu de Efraim, se separó de Judá, abandonó las prácticas de la Torá y terminó siendo destruido por los Asirios y dispersado.

En el texto Hosheah profetiza que D”s no va a abandonar a su pueblo, y confía en que éste retornará a sus caminos.

Posiblemente, se eligió este texto para acompañar la Parashá Vaishlaj por dos episodios en la vida del patriarca Iaakov, que se relatan en esta Haftará: su nacimiento tomado del talón de su hermano y peleando con él, y su pelea con el enviado de D”s, cuando estaba volviendo al reencuentro con su hermano.

La historia de nuestro pueblo no fue fácil, desde el mismo nacimiento de nuestro patriarca fue una lucha continua por sobrevivir, por ganarse las cosas luchando, muchas veces las luchas fueron difíciles, pero siempre logramos prevalecer.

El momento de la historia que le toca vivir a Hosheah, la separación de las tribus, la derrota del reino del norte y la dispersión de las 10 tribus fue un momento muy duro. La propuesta de la profecía de Hosheah es hacer Teshuvá. Reconocer de dónde venimos, cuál es nuestro lugar y cuál es nuestro camino.

En esta parashá Iaakov está volviendo a su tierra a reencontrarse con su hermano después de haberle mentido, haberse escapado y haber estado separados por 21 años. Regresa con toda humildad asumiendo sus errores y termina abrazado a su hermano y logrando asentarse en su tierra. La imagen del regreso, Teshuvá, es la misma imagen que pretende predicar Hosheah con el objetivo que el reino del norte regrese del camino errado que estaba tomando.

El texto dice: “¿Como habré de abandonarte Efraim? ¿Habré de entregarte Israel?”.

Podemos pensar que ya es tarde, que no podemos, que no tenemos tiempo, que es difícil, podemos tener tentaciones de seguir otros caminos. Pero tenemos que recordar que Nuestro Patriarca Iaakov luchó por lo que quiso desde antes de nacer, se tuvo que escapar, tuvo que trabajar 14 años por el amor de su vida, y para regresar a su tierra, 21 años después de haberse ido, hasta tuvo que luchar contra un ángel y ganar.

Un amigo de Amijai tiene una frase que dice “La vida es corta y no nos pide permiso” La vida no siempre nos lleva por donde queremos, y no siempre llegamos al lugar o de la forma en la que queríamos llegar, pero siempre estamos a tiempo de volver a tratar a ser lo que queremos ser.

Que en este Shabat podamos darnos cuenta cual es nuestra tierra y nuestro camino y luchemos lo que sea necesario por volver a seguirlo.

Shabat Shalom
Fabian David Holcman

Escribinos

¿Tenés dudas, preguntas, aportes o sugerencias? ¡Escribinos aquí!

No legible? Cambiar texto. captcha txt

¡ESCRIBÍ AQUÍ LO QUE ESTÁS BUSCANDO Y APRETÁ ENTER!