Haftará Rosh Jodesh – Isaías 66:1 66:24

 En Haftará, Haftará Deuteronomio-Devarim

Esta semana tenemos una Haftará especial, por coincidir Rosh Jodesh con Shabat. Leemos el final del libro del profeta Isaías. Este fragmento fue elegido para leer cada vez que esta superposición se cumpla, sin importar cual sea el mes que comienza. Es un texto esperanzador para el pueblo judío, donde el profeta nos relata visiones donde ve la derrota de las Naciones que se levanten en contra del pueblo de Israel.

Ya sobre el final, nos dice dos veces “Y será que, de novilunio en novilunio y de Shabat en Shabat, vendrá toda carne a prosternarse, delante de mí, dijo Hashem” razón por la que fue eligida como Haftará para Rosh Jodesh.

Ahora este Rosh Jodesh es muy especial y según mi humilde opinión es el mes más especial del año. Ustedes pensarán que estoy equivocado ya que en Tishrei están la mayor cantidad de fiestas de todo el año, otros podrán decir que en Nisan está Pesaj que es importantísima, y que debemos recordar todos los días la salida de Mitzraim. Y alguno también con criterio podrá pensar en Sivan, por Shavuot que fue la entrega de la Torah, que es nuestro libro guía por excelencia. En definitiva todos pueden tener argumentos razonables. Pero en todos los casos la importancia es de la festividades y no del mes. Elul es un mes donde no hay ninguna fiesta y lo especial está radicado en el sentido que debemos darle al mes por completo.

Elul, el mes previo a Rosh HaShaná, da comienzo a un período de intensa introspección, de clarificar los objetivos de la vida, y de acercarse a D’s. Es un tiempo para entender cuál es el propósito de la vida, en vez de avanzar superficialmente a través de ella acumulando dinero y buscando gratificaciones. Es un momento en el que damos un paso atrás y nos miramos a nosotros crítica y honestamente, como lo han hecho los judíos desde tiempos inmemoriales, con la intención de mejorar.

Las cuatro letras hebreas de la palabra Elul (alef, lamed, vav, lamed) son las primeras letras de las cuatro palabras “Ani le dodí ve dodí li”, ‘yo soy para mi amado y mi amado es para mí’ (Cantar de los cantares 6:3). Estas palabras resumen la relación entre Dios y su pueblo.

En otras palabras, el mes anterior a Rosh HaShaná es un momento en el cual D´s se acerca a nosotros, en un esfuerzo por crear una atmósfera más espiritual e inspiradora, una atmósfera que estimule la Teshuvá.

A pesar de que el arrepentimiento genuino siempre es aceptado, los días de Elul son especialmente apropiados para ello, pues durante este período se despierta la misericordia Divina y la mano de D´s se extiende para recibir a aquellos que regresan a Él con sinceridad.

El mes de Elul es comparado al tiempo en el que el rey se encuentra con su pueblo en el campo, antes de entrar a la ciudad y a su palacio. Cuando el rey se encuentra en su palacio, no es fácil para la gente ordinaria obtener una audiencia con él. Aún cuando se logra una audiencia, uno debe acudir a ella debidamente vestido y bien preparado para la reunión con el rey. Sin embargo, cuando el rey está afuera, en el campo, cualquiera puede aproximarse a él, aún vestido con sus ropas de trabajo.

De manera similar, durante el mes de Elul, D´s está más fácilmente a disposición de aquellos que acuden a Él. Alegre y con gracia acepta a todos, y satisface las peticiones y solicitudes de cada cual.

Es por eso estimados amigos, que los invito a que comencemos este Jodesh Elul buscando el sentido profundo que le queremos dar a nuestra vida para el nuevo año que esta por comenzar. Dejemos de lado todas las pequeñeces que nos distancian de nuestros prójimos e incorporémoslos en nuestro proyecto. Ya que estando rodeados de buena compañía, siempre se disfruta más de esta vida que merece ser vivida con intensidad.

Shabat Shalom y Jodesh Tov.
Ari Alster

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