Parashat Bo. Libertad sin vuelta atrás

 

La celebración de Pesaj es el mejor ejemplo de la importancia que el judaísmo le da a la memoria.  Cada festividad y cadShabat deben ser “un memorial del Éxodo de Egipto“. Es en la porción de la Torá de esta semana, Parashat Bo, donde leemos las palabras “este día será para ti uno de recuerdo” (Éxodo 12:14).

Alguien comentó alguna vez que con demasiada frecuencia sufrimos de “amnesia espiritual”. Realizamos ciertos rituales pero no sabemos por qué los hacemos. Un buen ejemplo es el mandamiento de poner una mezuzá. Recuerdo alguna vez haber escuchado a una señora que imploraba que el rabino fuese a su casa esa misma tarde para poner su mezuzá porque tenía miedo de mudarse a su nuevo hogar y que esta no esté clavada en el marco de la puerta desde el primer momento. La razón de la mezuzá es que sirve como una ayuda de memoria, lo que nos hace recordar los mandamientos del judaísmo cuando entramos y salimos de nuestro hogar. ¡No es un artefacto a prueba de ladrones!

Uno de los propósitos del ritual es la expresión de una serie de ideas, creencias e ideales a través de un acto. El seder de Pesaj es uno de los rituales observados más universales en el judaísmo. Para algunos, es simplemente una razón para la reunión de la familia. Para otros, es una oportunidad para revisar el milagro de la historia judía, recordando todas las catástrofes y triunfos que han marcado nuestro viaje como pueblo. La Pascua también es un llamado a nuestra preocupación para que todos los pueblos hagan sonar el clamor por la libertad para todos aquellos en esclavitud, sea espiritual, mental, o física. 

¿Qué es entonces lo que debemos recordar? ¿Por qué el evento del Éxodo es tan central para nuestra fe? ¿Y qué tiene que ver el Shabat con Pesaj? En el Kidush de Shabat, reiteramos que “eShabat es un recordatorio del Éxodo de Egipto”. Tal vez la conexión se encuentra en el hecho de que Shabat es el verdadero día de libertad de las obligaciones que debemos cumplir durante la semana laboral. 

Uno de los aspectos interesantes de la palabra Éxodo es que indica un proceso continuo, siempre estamos “saliendo” de Egipto. No nos fuimos completamente, y no llegamos del todo. En un hermoso poema, el rabino Alvin Fine escribió: “La vida es un viaje, un viaje sagrado …” Nosotros, como judíos, hemos estado en un viaje colectivo, buscando salir de Egipto y llegar a algún lugar especial. 

Salimos de Egipto para comenzar a tener un nombre, para comenzar a recordar todos los sucesos que ocurrieron en el pasado, en aquellos días, y en los que vendrían próximos a la Libertad. Diez fueron las plagas que tuvo que enviar Adon-i para que el Faraón dejara ir a todo un pueblo que ansiaba su libertad, miles fueron los que se comprometieron con el propósito que se les proponía emprender caminando atrás de un líder que a viento y marea se llevó todo por delante. 

Hoy, somos nosotros los que tenemos la gran responsabilidad de no olvidar, de poder conectar juntos los mensajes de la Torá con nuestra vida en el día a día. De volver a resignificar los mandamientos para entonces poder vivir la vida que nos fue llamada a ser vivida desde aquellos días en Egipto. Y entonces así repensarnos en nuestra propia libertad personal.

La libertad no es la ausencia de compromiso, sino la capacidad de escoger y comprometernos con lo que es mejor para cada uno de nosotros  (Paulo Coelho).

¡Shabat Shalom!

Mati Bomse

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