Shabat en Punta del Este. En busca del Milagro

 

Estuvimos todos los días previos pidiendo un milagro. Buscábamos en las páginas de pronósticos del tiempo y solo eran desalentadoras. ¿En qué creer entonces, era la pregunta? ¿En el milagro o en The Weather Channel??
Finalmente, las únicas 2 horas que llovió en Punta del Este en los últimos 10 días fueron… ¡el viernes 5 de enero de 19 a 21 horas!

Una vez decididos a trasladar todo el Kabalat Shabat pensado para la playa al hermoso salón recién inaugurado del Fendi, vivimos el verdadero e inigualable milagro.
Bajo la lluvia, el salón explotaba de gente, que seguía llegando y llegando a un espacio ya sin ninguna capacidad de contener tantas almas que decidían congregarse en ese día, a esa hora, sea como sea. Ese era el milagro.
El Shabat nació hace 5778 años. Moisés nos lo legó en la Torá hace 3300 años. Y esa noche nosotros nos tranformábamos en parte de ese milagro.

Al igual que millones alrededor del mundo entonando esos salmos, abrazándonos como hermanos, abriendo el alma en meditación, aplaudiendo de alegría, encendiendo esas velas, bendiciendo a nuestros hijos. ¿Por qué no hacerlo el martes o el jueves, si el pronóstico del tiempo daba bárbaro para hacerlo en la playa?

Porque el milagro consiste en dejar de lado las aspiraciones y la acumulación del espacio, a cambio de apoderarnos de la dimensión del tiempo. En ser uno con la historia, y con los kilómetros que nos separan y que en Shabat nos unen. Nosotros éramos el milagro.

El Shabat fue mágico. Una belleza. Cientos de personas todos de blanco, muchos empapados, la potencia de la música, la cantidad de chicos, el clima de comunidad, el respeto de la oración, el silencio de la meditación, la emoción de sentirnos parte de ese milagro y la incontrastable espiritualidad que Amijai lleva a donde vaya. Llenos de Shabat. Completos en espíritu. Felices por portar nuestro mensaje y nuestra Tefilá donde vayamos.

Sentir que uno está rodeado de milagros es entender la vida de manera más alta. Tal como dice el poeta Chesterton: “Lo increíble de los milagros… es que suceden…”

Gracias a todos los que hicieron posible un nuevo Shabat para el alma.

Rab Ale Avruj

Agradecemos a nuestros hermanos de CIPEMU, con quienes, por tercer año consecutivo, llevamos adelante esta maravillosa experiencia.
A nuestro querido Natalio “Chiche” Gaber y familia, por su incansable trabajo para llevar adelante este hermoso shabat en Punta del Este.
A Dani Mochon y familia y a todo el Grupo SOLANAS, por su amabilidad y predisposicion para todo y cada uno de los detalles.
A Sergio Grosskopf y familia, por sumarse a la propuesta y por recibirnos en el Fendi Chateau para poder realizar el Kabalat Shabat.
Al KKL de Uruguay, a HONDA PLAZA, a INFINITY – Desarrollos inmobiliarios y BUQUEBÚS, por apoyarnos y acompañarnos.

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