Parashat Jol Hamoed Sucot I

 

Volver a casa


El judaísmo muta constantemente. Como judíos vivimos cambiando nuestra manera de pensar, de vivir y de sentir nuestra religión milenaria. Se transforman día a día dentro del pensamiento, en la forma de sentirlo, en la manera de entenderlo. Y es dentro de este cambio personal y paulatino donde la fiesta de Sucot entra en escena.
Al principio de la época bíblica, Sucot era el Jag más importante del año, donde se celebraban las cosechas del otoño, así como también  el comienzo de la época de lluvias en Israel. Como es costumbre nuestras fiestas tienen varios nombres y significados. Sucot (La fiesta de las Cabañas) , Jag Ha-Asif, ( La fiesta de la Recolección.) y He-Jag (La fiesta).
En la Torá, Sucot era la fiesta por excelencia del pueblo judío, He-Jag. El momento de mayor concentración de personas unidas por un mismo objetivo en una peregrinación sagrada.
Tiempo después, luego de la destrucción del segundo templo de Jerusalén (70 e.c) perdió su fuerza, perdió su sentido, para entonces dejar de ser la fiesta más sagrada del pueblo judío, y necesariamente pasar a ser una fiesta más. Hoy, He-Jag, mutó en dos momentos que acabamos de vivir hace pocos días. Este cambio tuvo que ver con que nos supimos amoldar a nuestras realidades, supimos ser camaleones de nuestra propia historia, acomodando nuestras necesidades como pueblo judío.
Sin tierras, sin templo, sin la posibilidad en aquella época de exilio de conseguir los frutos necesarios para construir el simbolismo que el Jag proponía, dejó entonces de tener la fuerza que alguna vez tuvo.  La historia nos marca, nuestra memoria, lo que nosotros entendimos a través de la historia vivida, es lo que nos construyó y nos sigue moldeando en el pensamiento como pueblo.
Sepamos hoy volver nuevamente a casa, a nuestras raíces, a nuestro pasado. Sucot sigue siendo La fiesta, porque si dejara de serlo entonces todo el camino habría sido en vano, todo el esfuerzo de mantener viva la llama judía habrá sido en vano.
Es hoy donde nuestra religión nos invita a revivir nuestro pasado, para entonces resignificar nuestro presente. Fueron nuestras casas por 40 largos años, fueron nuestra forma de vivir, de dormir, y de sentir familia y comunidad. Peregrinemos juntos para volver a vivir aquella historia, para que así entonces aseguremos que nuestra tradición seguirá ahora y más que nunca viva.

Shabat shalom

Mati Bomse

Escribinos

¿Tenés dudas, preguntas, aportes o sugerencias? ¡Escribinos aquí!

¡ESCRIBÍ AQUÍ LO QUE ESTÁS BUSCANDO Y APRETÁ ENTER!